Este lunes 3 de agosto se cumple la fecha fijada para concluir la evaluación de las ofertas por los derechos audiovisuales del fútbol colombiano, el tema más caliente de la dirigencia deportiva en las últimas semanas y que tiene dividido al fútbol profesional del país.
Todo comenzó cuando ocho de los clubes más representativos del país —Atlético Nacional, Independiente Medellín, Millonarios FC, Independiente Santa Fe, América de Cali, Deportivo Cali, Junior FC y Once Caldas DAF— publicaron un comunicado conjunto exigiendo revisar el esquema vigente de reparto de los ingresos audiovisuales. La reunión extraordinaria tuvo como eje principal el análisis del modelo de distribución de los recursos provenientes de los derechos audiovisuales y digitales, un tema de especial relevancia debido al pedido de los ocho clubes grandes de una repartición más justa, teniendo en cuenta que son ellos los que más invierten en sus nóminas, más público llevan a los estadios, más rating generan y los que representan normalmente al país en torneos internacionales.
La asamblea del 29 de julio no arrojó una decisión definitiva. El resultado fue una hoja de ruta: la revisión del esquema de distribución de ingresos se desarrollará de forma conjunta con la totalidad de los 36 clubes, pero únicamente una vez concluya el proceso de evaluación de las ofertas presentadas para la asignación de los derechos audiovisuales.
Se trata de una discusión que refleja una tensión estructural dentro del fútbol colombiano:
los clubes grandes argumentan que generan un porcentaje desproporcionado de la audiencia televisiva respecto a lo que reciben, mientras que los equipos medianos y pequeños defienden el modelo solidario actual como garantía de supervivencia. El contrato vigente termina el 31 de diciembre de 2026 y la Dimayor ya inició el proceso para estructurar la nueva licitación que regirá a partir de 2027. Lo que se decida en las próximas semanas definirá el modelo económico del fútbol colombiano por los próximos años.
