El fútbol colombiano vive en paralelo a sus competencias una negociación que definirá el rumbo económico de los clubes durante los próximos años. Los derechos de televisión del fútbol profesional colombiano entran en su etapa de decisión, con una cifra que supera los 60 millones de dólares en juego y varios oferentes que ya presentaron propuestas ante la Dimayor. El contrato actual vence el 31 de diciembre de 2026, lo que convierte este proceso en uno de los temas más urgentes del fútbol nacional.
El presidente de la Dimayor, Carlos Mario Zuluaga, anunció que entre agosto y septiembre se definirá cuál oferta se presenta al canal licenciatario, y que los 36 clubes profesionales deberán llegar a un acuerdo previo de distribución de las ganancias antes de conocer los valores definitivos. «Esperamos que se pongan de acuerdo porque tenemos próximamente una Asamblea, donde tenemos que entrar ya a definir qué oferta de las que nos llegaron para los derechos de televisión se presenta al canal licenciatario», señaló el directivo.
El trasfondo es una disputa histórica entre los clubes grandes y chicos por la distribución de los ingresos. A mediados de julio, los ocho clubes más ganadores del fútbol colombiano —conocidos como el G-8— enviaron una carta exigiendo una nueva fórmula de reparto. Para los equipos de primera y segunda división, los derechos de televisión son la principal fuente de ingresos, y la desigualdad en su distribución ha sido motivo de tensión permanente. Lo que se defina en las próximas semanas marcará el fútbol colombiano por al menos los próximos cinco años.
