Atlético Nacional se estrenó en la Liga BetPlay 2026-II con una goleada de 3- 0 sobre Jaguares de Córdoba en el estadio Jaraguay de Montería, pero el triunfo deportivo quedó opacado por una vergonzosa batalla campal entre los propios hinchas verdolagas que obligó a suspender el partido durante más de media hora.
El compromiso fue suspendido temporalmente luego de que se desatara un violento enfrentamiento en las tribunas entre integrantes de las barras Los del Sur, Nación Verdolaga de Bogotá y La Banda Pirata. El partido, que era ampliamente dominado por Atlético Nacional con un marcador de 3-0, se detuvo sobre el minuto 38.
Videos difundidos por los asistentes mostraron una batalla campal entre las facciones de aficionados verdolagas, con intercambios de golpes y lanzamiento de sillas y otros objetos, generando momentos de angustia entre los espectadores que intentaban alejarse de la zona del conflicto. Mientras se esperaba la reanudación, el técnico de Atlético Nacional, Lucas González, aprovechó la pausa obligada para reunir a varios de sus jugadores en el campo, reforzar conceptos tácticos y entregar nuevas instrucciones. El balón volvió a rodar a las 5:00 p.m., después de que las autoridades consideraron que existían nuevamente garantías para continuar.
En lo estrictamente deportivo, Nacional fue superior de principio a fin. Marlos Moreno (7′), Andrés Sarmiento (19′) y Alfredo Morelos (32′) inclinaron el resultado a favor de los verdolagas. Franco Armani también brilló. El histórico arquero argentino, leyenda de Atlético Nacional, regresó al club en el actual mercado de pases después de ocho años desde su salida hacia River Plate.
Con 41 años de edad, demostró estar a la altura de la competencia con dos atajadas clave en el primer tiempo. Los visitantes terminaron con 10 porque Román fue expulsado al 67 por una falta en el borde del área cuando su rival iba a quedar mano a mano con el portero Franco Armani. Se espera que en las próximas horas la entidad realice las debidas investigaciones para establecer una sanción tanto económica como deportiva. Lo ocurrido en el estadio de Montería vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la seguridad en los estadios colombianos. El vandalismo en las tribunas, con
hinchas destruyendo la infraestructura del recinto y accediendo al campo, representa un episodio que las autoridades del fútbol nacional tendrán que analizar con rigor.
