El balompié sudamericano y colombiano despide a uno de los grandes íconos de su historia bajo los tres palos. A sus 38 años, el histórico guardameta David Ospina anunció oficialmente su retiro del fútbol profesional, poniendo fin a una exitosa trayectoria de más de dos décadas que lo consolidó como un referente indiscutible de la Selección Colombia y de varios clubes de élite internacional.
El arquero antioqueño, quien recientemente había defendido los colores de Atlético Nacional y cuyo paso más reciente contempló al Atlante de México, comunicó la difícil decisión a través de un emotivo mensaje en el que reconoció que su cuerpo le pedía dar un paso al costado. Las recurrentes molestias y secuelas en su codo derecho —lesión sufrida durante su etapa en el fútbol de Arabia Saudita y de la cual intentó recuperarse en repetidas ocasiones— terminaron por inclinar la balanza. «No me voy porque quiera, lo hago porque escucho a mi cuerpo que me habla», expresó el guardameta en su despedida.
A lo largo de su carrera, Ospina dejó una huella imborrable tanto en el exterior como en su país natal. En Europa brilló intensamente vistiendo las camisetas del Nizza francés —donde acumuló la mayor cantidad de partidos en el viejo continente—, el Arsenal de la Premier League y el Napoli de Italia. Asimismo, en su regreso a Colombia con Atlético Nacional, sumó nuevos títulos a su palmarés, coronando una carrera plagada de profesionalismo, liderazgo y disciplina.
Sin embargo, el legado más grande de David Ospina quedará grabado en la memoria de la hinchada tricolor. Con un récord histórico de 131 partidos disputados con la Selección Colombia, fue pilar fundamental de la inolvidable generación que alcanzó los cuartos de final en la Copa del Mundo de Brasil 2014, además de participar en múltiples eliminatorias y torneos continentales. Tras su anuncio, figuras como James Rodríguez, Radamel Falcao, Juan Guillermo Cuadrado y Luis Díaz se manifestaron para agradecerle y homenajear su legado. ¡Gracias por tantas alegrías, ‘Capi’!

