El Real Madrid volvió a hacer gala de su inconfundible mística en la UEFA Champions League. En un partido vibrante disputado en la ALLWYN Arena de Grecia, el conjunto dirigido por los merengues se impuso por 2-3 ante el AEK de Atenas en la cuarta jornada de la fase de liga, completando una remontada de infarto en los minutos finales.
El encuentro se le puso cuesta arriba al equipo español desde el arranque. Los locales se adelantaron temprano gracias a una anotación de Aboubakary Koita (12′), obligando a los visitantes remar contracorriente. A pesar de que Jude Bellingham niveló las acciones antes del descanso (32′), el AEK volvió a sorprender en el complemento con un tanto de Stavro Pilo (75′) que puso el 2-1 parcial y encendió las gradas.
Lejos de rendirse ante la adversidad, el ADN europeo despertó con fuerza en el tramo decisivo. Kylian Mbappé devolvió la ilusión con un gol crucial al minuto 78 que emparejó el electrónico (2-2). Cuando el empate parecía definitivo, apareció la jerarquía y el empuje charrúa: Federico Valverde firmó el tanto de la victoria definitiva al 90+2′, sellando un 2-3 que desató la euforia madridista en territorio heleno y ratifica el gran momento del equipo en el torneo continental.

