El Estadio Atanasio Girardot fue escenario de uno de los momentos más emotivos y sorpresivos del año en el fútbol colombiano. Tras más de seis años alejado de los terrenos de juego y luego de superar una dura lesión que lo había apartado de la actividad profesional, Jackson Martínez volvió a ponerse la camiseta del Deportivo Independiente Medellín. El experimentado delantero de 40 años ingresó desde el banco de suplentes en el segundo tiempo bajo una ovación ensordecedora, demostrando que su olfato goleador sigue intacto.
El partido frente a Alianza FC se encontraba tenso e igualado 1-1, con un cuadro poderoso sumamente urgido de sumar tres puntos para cortar una racha negativa y mantenerse en la pelea por la clasificación. Cuando el reloj agonizaba y se jugaba el minuto 90, una jugada de ataque terminó con un remate de Jhon Montaño que se estrelló contra el poste; con la intuición de los grandes goleadores, el ‘Chachachá’ apareció libre de marca para cazar el rebote y mandar el balón al fondo de la red.
Aunque la jugada fue invalidada de primera instancia por una aparente posición adelantada, la revisión exhaustiva del VAR confirmó que el atacante chocoano estaba habilitado por milímetros. El tanto desató la locura total en las gradas y selló un 2-1 definitivo que le otorga oxígeno puro al DIM en la tabla de posiciones. Este debut con sello de red y victoria consolida un retorno de película para uno de los delanteros más recordados del balompié nacional.
