Durante las celebraciones por el doblete histórico de los equipos masculino y femenino del Bayern Múnich, se vivió un momento especial y emotivo: la despedida de Thomas Müller, leyenda viva del club y uno de los últimos íconos de una generación dorada.
Desde el balcón del Ayuntamiento, Müller tomó el micrófono con una sonrisa nostálgica y el aplauso de fondo. “Quiero agradecerles de nuevo por todos estos años maravillosos”, dijo, dirigiéndose a las miles de personas reunidas en la plaza. “Mi deseo es que sigan apoyando al equipo y al club. Todos aquí dan todo de sí por el Bayern, tanto en el equipo femenino como en el masculino. Hay sangre joven, talento, y jugadores que entienden lo que este club significa, y por lo tanto ¡Merci, Servus, Bye!”
Fueron más de 15 años vistiendo la camiseta roja, debutando en 2008, creciendo con el club, ganando todo: 13 Bundesligas, 2 Champions League, 6 Copas de Alemania, 8 Supercopas de Alemania, 2 Supercopas de la UEFA, 2 Copas Mundiales de Clubes, y a ese se le suma su Copa del Mundo en 2014 con la selección alemana. Pero más allá de los títulos, Müller se ganó el corazón de la afición por su entrega, autenticidad y ese estilo único que mezcla inteligencia táctica con humor bávaro.
Su contrato finaliza el 30 de junio y ya se ha confirmado que no renovará para la próxima temporada de la Bundesliga. Sin embargo, Müller acordó extender su vínculo por 15 días más para disputar el Mundial de Clubes, donde el Bayern enfrentará a Boca Juniors, Benfica y Auckland City. Será su última aventura internacional con la camiseta roja antes del adiós definitivo. No cabe duda que será extrañado por su hinchada, sus compañeros y todo el fútbol alemán.
