Los beneficios que se conceden a indiciados, como casa por cárcel, muchas veces dependen del juez o del fiscal. La decisión puede basarse en factores como no tener antecedentes o ser madre cabeza de familia.
Sin embargo, esto no significa que se desliguen del proceso penal. Siguen vinculados, pero pueden cumplir la medida en su hogar mientras avanza la investigación o el juicio.
Según Susana Zapata, el problema está en fallas del proceso, especialmente en las capturas. Por eso propone elevar el nivel educativo de quienes intervienen, para evitar decisiones erradas que terminan favoreciendo a los procesados.
