El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ofreció este jueves una disculpa pública tras la controversia generada por recientes especulaciones que sugerían una posible privatización o venta de los derechos de explotación del Mundial de Fútbol a un conglomerado privado de inversión. Durante una rueda de prensa extraordinaria celebrada en la sede del organismo en Zúrich, el dirigente suizo admitió que las conversaciones previas generaron una confusión innecesaria entre las federaciones, los clubes y la afición internacional.
En su intervención, Infantino fue enfático al aclarar que la FIFA jamás pondrá en venta el torneo más prestigioso del planeta, asegurando que la esencia del certamen debe permanecer intacta y bajo la tutela del órgano rector del fútbol mundial. El directivo reconoció que, si bien se habían explorado nuevos modelos de patrocinio y alianzas estratégicas para maximizar los ingresos del torneo, llevar esas discusiones hacia una posible transferencia de derechos operativos fue un error de comunicación que asume plenamente.
Por último, el máximo dirigente del balompié global reafirmó el compromiso de la institución con la transparencia y el beneficio del deporte base. Infantino concluyó su declaración garantizando que los recursos generados por la Copa del Mundo continuarán redistribuyéndose entre las 211 federaciones miembro, descartando cualquier tipo de medida que privatice o ponga en riesgo el carácter universal e integrador de la cita mundialista.

