Ayer en Cali fue un momento de pura tensión. Un enorme árbol le cayó encima a la camioneta del futbolista Nicolás Hernández mientras iba manejando por las calles de la ciudad.
El impacto estuvo durísimo y dejó el carro bastante destruido, pero de verdad que fue un milagro porque él salió ileso de todo eso. Después se confirmó que, por suerte, solo se llevó el tremendo susto y apenas tiene un pequeño golpe en la rodilla. Menos mal todo quedó en anécdota y ya puede contar el cuento.
Minutos más tarde, el propio club escarlata se pronunció para llevar tranquilidad a la hinchada, confirmando que el jugador se encuentra fuera de peligro y que, más allá del monumental susto, apenas presenta un leve trauma en su rodilla derecha producto de la emergencia.

