El ratificado director técnico puso fin a la mala racha frente a los grandes rivales de Medellín y Bogotá, y lo hizo con contundencia.
Diego Arias, quien asumió como técnico principal tras la salida de Javier Gandolfi, logró revertir una situación que pesaba en el club: ocho años sin triunfos ante Millonarios F.C. de local y dos años sin ganarle a Independiente Medellín. Con él al frente, Nacional ganó 2-0 a Millonarios hace un mes y más recientemente goleó 5-2 al Medellín.
Su racha en los dos torneos locales es igualmente brillante: en los ocho partidos dirigidos ha obtenido seis victorias y dos empates, logrando ya la clasificación a los cuadrangulares y las semifinales de copa.
Este logro cobra especial valor porque los clásicos tenían un peso emocional y de marca que el equipo no había podido superar. Arias logró que sus jugadores interpretaran mejor el partido, mostraran mayor intensidad y ejecución ante rivales históricos. A su vez, esa victoria ante Medellín (5-2) fue simbólica porque reforzó el dominio en casa, ratificando que no fue un golpe aislado sino la confirmación de un cambio de tendencia.
El próximo reto para Nacional bajo su mando será sostener esa regularidad ofensiva y defensiva ahora que los objetivos mayores están más cerca: liderato de la fase regular, avanzar en la copa y consolidar una identidad que pueda competir por los títulos nacionales.
