Empató con Canadá y goleo a México: luces y sombras en el cierre de la serie de amistosos rumbo al Mundial 2026.
La Selección Colombia terminó invicta su gira de amistosos en Estados Unidos: goleó 4-0 a México y empató 0-0 frente a Canadá. Estos encuentros sirven como plataforma de prueba para Néstor Lorenzo mientras termina de definir el plantel y la estrategia de cara al Mundial.
Colombia volvió a mostrar fortaleza en pelota quieta: ante México marcó dos goles gracias a tiros libres ejecutados por James Rodríguez que conectaron con Jhon Lucumí y Jefferson Lerma. En el duelo frente a Canadá, el rendimiento individual decayó: Richard Ríos fue criticado por pérdidas de balón, lentitud en recuperación y poca contribución ofensiva.
El regreso de Yaser Asprilla aportó frescura, y Luis Díaz celebró su gol número 20 con la camiseta nacional, igualando la marca de Tino Asprilla como uno de los máximos anotadores históricos del país. Los laterales, Álvaro Angulo por la izquierda y Andrés Román por la derecha, si bien cumplieron, ofrecieron soluciones discretas y no lograron desequilibrar consistentemente.
El balance general es favorable: mantener el invicto en esta gira da tranquilidad al cuerpo técnico, y el acierto en pelota parada puede ser una carta confiable. Pero los deslices individuales y la falta de fluidez colectiva frente a Canadá revelan áreas que aún deben pulirse. Lorenzo dejó claro que acá nadie tiene su puesto asegurado, y esa competencia interna puede ser una clave para elevar el nivel general.
Colombia continuará su calendario de preparación en noviembre con amistosos ante Nueva Zelanda y una eventual rival africana. Si ajusta su juego colectivo y estabiliza sus laterales, podría llegar al Mundial con un bloque más sólido y confianza para competir entre los favoritos.
