Jorge Carrascal volvió a demostrar por qué es uno de los futbolistas más talentosos y desequilibrantes del continente. En una noche iluminada en el Estadio Maracaná, el atacante colombiano se inventó una jugada magistral para sellar el 2-0 definitivo del Flamengo sobre Grêmio, dejando congelada a la defensa rival y provocando la ovación de pie de miles de torcedores rubro-negros.
El encuentro transcurría en su recta final con un Grêmio adelantando líneas en busca del empate. Fue en ese momento cuando Carrascal pidió el balón cerca del vértice del área, aguantó la marca con clase y, con un cambio de ritmo electrizante, tiró una gambeta fantasiosa entre dos defensores antes de soltar un pase filtrado perfecto de vaselina/tacón que dejó a su compañero totalmente solo frente al arquero para mandar la pelota al fondo de las redes.
