El calendario del fútbol profesional colombiano atraviesa uno de sus momentos más críticos en los últimos años. Carlos Mario Zuluaga, presidente de la División Mayor del Fútbol Colombiano (Dimayor), advirtió de manera oficial que la definición del torneo del segundo semestre podría posponerse hasta enero de 2027. Lo que inicialmente estaba presupuestado para culminar a mediados o finales de diciembre ha sufrido un severo retraso debido a un acmulado de imprevistos que obligó al aplazamiento recurrente de múltiples compromisos de la fase del ‘todos contra todos’.
Entre los principales factores que alteraron la programación se encuentran los constantes problemas de disponibilidad y el deterioro de los escenarios deportivos del país. La apretada agenda de eventos culturales y conciertos en estadios emblemáticos como El Campín de Bogotá, sumada a las complejas reparaciones en el terreno de juego y a las suspensiones derivadas de emergencias climáticas y movimientos telúricos registrados durante el semestre, dejaron a la entidad organizadora con un margen de maniobra prácticamente nulo para reprogramar las fechas pendientes.
Esta eventual extensión a inicios del año entrante plantea un desafiante rompecabezas logístico para los clubes de la Dimayor. Finalizar el certamen en enero no solo afectaría directamente los periodos de descanso de los futbolistas y el desarrollo de las pretemporadas de cara al 2027, sino que además impactará la planeación de la nómina y los contratos de muchos deportistas que concluyen sus vínculos a finales de diciembre, obligando a las dirigencias a negociar prórrogas excepcionales para disputar las fases finales.
Sumado a los contratiempos deportivos, la máxima entidad del balompié nacional alertó sobre las complejas repercusiones comerciales y de transmisión de este escenario. Cruzar la barrera de fin de año podría generar inconvenientes jurídicos y contractuales con los tenedores de los derechos de televisión e inclusive llevar a que las jornadas definitivas no cuenten con pantalla televisiva tradicional. Por ahora, las directivas evalúan sedes alternativas y ajustes relámpago en los horarios para intentar acelerar el torneo y evitar una reprogramación inédita en el fútbol del país.

