Por: Daniel Ezeta
En una noche que quedará grabada en la memoria, el FC Barcelona y el Inter de Milán nos regalaron un electrizante empate 3-3 por el partido de ida de las semifinales de la Champions League. El encuentro disputado en el Estadio Olímpico de Montjuïc, estuvo cargado de emociones, donde el equipo azulgrana pudo recuperarse luego de un abrupto inicio del encuentro. El equipo venía desgastado luego de una intensa final por la Copa del Rey, que se definió en la prórroga.
El Inter sorprendió desde el arranque, poniéndose adelante en el marcador al minuto 1 con tremendo gol de taco de Marcus Thuram, estableciendo así un récord como el gol más rápido en una semifinal de Champions League. Cuando el Barcelona seguía intentando recuperarse, Denzel Dumfries amplió la ventaja al minuto 21, aprovechando un córner para marcar con un impresionante disparo de tijera.
Sin embargo, al minuto 24, Lamine Yamal se inventó una gran jugada individual y con un remate preciso venció a Sommer para descontar. El jugador de 17 años celebró así su partido número 100 con el club, convirtiéndose en el jugador más joven en anotar en una semifinal de Champions. El Barcelona conseguiría igualar el marcador con Ferran Torres al minuto 38, culminando una jugada colectiva que devolvía la esperanza a los culés.
En el segundo tiempo, Dumfries volvió a adelantar al Inter al minuto 63 con un cabezazo tras otro córner. Pero la respuesta del Barça fue inmediata. Dos minutos después, Raphinha lanzó un potente disparo desde fuera del área que, tras golpear el travesaño y rebotar en la espalda de Sommer, se convirtió en el 3-3 definitivo. Finalmente se convalidó como autogol del portero suizo. Los últimos minutos fueron de infarto, con oportunidades de ambos equipos de llevarse la victoria, incluyendo un gol anulado a Mkhitaryan por fuera de juego y un disparo de Yamal que se estrelló en el poste.
Con este resultado, queda todo abierto para el partido de vuelta en el Giuseppe Meazza. El Barcelona deberá mejorar su defensa ante un Inter que ha demostrado ser letal en las transiciones y jugadas a balón parado. Por su parte, los italianos buscarán capitalizar su ventaja como locales para asegurar su lugar en la final de Múnich.
