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Por: Daniel Muñoz (@dafelim)

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Cualquiera de los dioses del olimpo del deporte desde Mohamed Ali, Usain Bolt, Pelé, Maradona, Federer, Eddy Merck hasta Michael Phelps podría considerarse como el mejor deportista de todos los tiempos; sin embargo, ese trono solo puede ser para uno: Michael Jordan.

Hace solo algunas semanas la cadena de streaming Netflix en conjunto con Espn y la NBA lanzaron el documental ”The Last Dance”, el último baile. La serie muestra la intimidad de los múltiples campeones de la NBA en los años 90, los Chicago Bulls, pero sobretodo se adentra en la intimidad de los que muchos consideran el mejor jugador de toda la historia del baloncesto, Jordan.

Tras el boom de esta serie se ha puesto sobre la mesa una pregunta a la opinión pública: ¿Es de verdad Michael Jordan el mejor deportista de todos los tiempos?

Jordan fue seleccionado en la tercera posición del draft en 1984 (así se le llama a la forma de contratar a las nuevas estrellas de la NBA) por lo que hubo 2 jugadores que se suponía eran mejores qué él, sin embargo, fue escogido novato del año y su rendimiento lo llevo a qué Nike lo contratara para que fuera imagen de su marca.

Con esto, Mike se convirtió en el primer jugador de la NBA al que una marca de ropa le haría unos zapatos exclusivos para que él jugara; algo que cambiaría las condiciones que se conocían hasta el momento en el marketing deportivo (patrocinios, colaboraciones y contratos) y que como publicó la reconocida revista GQ: «Las zapatillas Jordan no son las primeras zapatillas de baloncesto, pero si son las más icónicas».

Via Nike. Fueron llamadas las prohibidas por su color negro.

Durante muchos años siguió mostrando todo su potencial. En 1988 fue elegido como mejor jugador defensivo del año y como comentó el comentarista de baloncesto de la cadena Espn, Carlos «coach» Morales: «Los jugadores mas valiosos son los que te aportan en ambos lados de la cancha» y Jordan, que era un arma letal en la ofensiva y que promedió más de 28 puntos por partido en su carrera, también fue un enorme defensor.

Fue hasta 1991 que el 23 de los Bulls sería campeón de la NBA, esto solo sería el inicio de una dinastía que ganaría 6 campeonatos en 8 años y dónde Michael dejaría claro porque era el mejor del mundo en su deporte.

Campeonato de 1991

Pero su impacto no sería solo en el baloncesto, sino que pasaría a la pantalla grande, donde hizo una de las películas más particulares que haya visto: Space Jam. Una aventura que mezclaría los mejores jugadores de la NBA y las reconocidas caricaturas, los Looney Tunes, que según el portal especialista en cine IMBD recaudó más de 230 millones de dólares.

Jordan logró consolidar tanto su nombre como su marca, que si bien pertenece al poderoso Nike, es una empresa independiente que crea y se mantiene a si misma y que se que vendió más de 3 mil millones de dólares para el 2019 según el análisis del portal Marketing registrado, permitiendo que su impacto se traslade también a la moda y generando que casas de diseñador como Dior quieran hacer zapatos junto a ella, algo que ningún otro deportista en la historia ha logrado.

(Serán el lanzamiento más caro da la historia de jordan con un precio de 2 mil dólares)

Si bien no fue de meterse en tantos temas sociales y políticos, para el aficionado promedio era una especie de líder supremo, por lo que muchos querían todo lo que los hiciera parecer a él, ya fuese ropa, zapatos o hasta tomar cualquier bebida que los hiciera sentir como él. La idea era, de cualquier forma, ser como Mike.

Lo que ha generado Michael Jordan tanto dentro como fuera de una cancha no lo ha hecho ningún otro deportista en la historia. Ser capaz de cambiar las condiciones de cómo se mueve una industria tan grande en el mundo como lo es el deporte y permitir el desarrollo de los implementos deportivos con los que se juegan, lo hace especial entre todos los que pertenecen a ese Olimpo de iconos del deporte mundial.

Jordan, además tuvo la presencia para ser no solo la cara de los bulls, ni de la NBA, sino de un deporte entero, cómo lo dijo David Stern, ex comisionado de la NBA en la década de los 80 y hasta el 2014 en el Domumental: «Michael Jordan es la cara de la NBA al mundo», lo que lo convierte en lo que se llama en los deportes, sobretodo gringos, el verdadero Goat (Greatest of all time).

Via twitter/chicagobulls

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