El Real Madrid volvió a demostrar por qué es sinónimo de jerarquía internacional al derrotar 3‑2 al Borussia Dortmund en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, en un duelo cargado de talento, goles y un cierre lleno de tensión. El equipo blanco, firme desde el inicio, se adelantó temprano y supo gestionar con inteligencia un final que se volvió más complejo de lo esperado.
Apenas a los 10 minutos, Gonzalo García rompió líneas y, tras un pase de Arda Güler, definió con clase dentro del área. Poco después, al minuto 20, Fran García amplió la ventaja con un zurdazo tras una centro al área al ras del suelo de Alexander-Arnold. El Madrid dominaba con claridad mientras el Dortmund se veía forzado a retroceder y replegarse, sin poder conectar con Guirassy ni romper la presión alta de los españoles.
Ya en el segundo tiempo, el ritmo bajó, pero el Dortmund no renunció. En tiempo añadido, al 90+2’, Maximilian Beier descontó para los alemanes tras aprovechar un mal rechace en el área. El Madrid respondió al instante, ya que Kylian Mbappé, quien había ingresado poco antes, cazó una volea impecable al 90+4’ y volvió a estirar la ventaja a dos goles. Sin embargo, todavía quedaba más drama por vivir.
En la siguiente jugada, una falta de Dean Huijsen dentro del área sobre Guirassy provocó penal y expulsión para el defensor. El propio Guirassy marcó desde los doce pasos al 90+8’, dejando el 3‑2 final. Dortmund empujó con todo lo que tenía en los últimos segundos, pero Courtois respondió con una atajada clave que aseguró el pase madridista.
Con esta victoria, el equipo de Xabi Alonso se mete en semifinales y se enfrentará al PSG en un cruce explosivo. Más allá del susto final, el Madrid cumplió desde el arranque, mostró poder ofensivo, y supo resistir cuando el partido cambió de tono. Otro paso adelante en su búsqueda del título mundial.
