A este muchacho intrépido nunca le dijeron “bajate” sino “siga subiendo pero cuidado te quebrás la nalga”, cuando hacía alguna locura de niño. Le gustaban los retos, consigo mismo y los demás, y prefería terminar metido en un hueco a dejarlos a un lado.
Hoy conserva ese espíritu, enérgico y echado pa’ delante, que lo hizo ganar el pasado lunes la segunda etapa del Emirates Tour, alcanzando a Nairo Quintana en sus 37 triunfos UCI.
En #BuenosDíasDeporte hablamos con su padre, que nos reveló las mejores historias de este niño que siempre soñó con ser un campeón.
