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Por: Samuel Vásquez – @samuelvasquezrivas

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Un completo caos generó la salida obligada de Stefan Medina en apenas 29 minutos del partido entre Chile y Colombia. Y es que más allá de su buena presentación, iniciando el primer gol del equipo cafetero, su lesión fue trascendental en el desorden aprovechado por los locales, quienes se hicieron fuertes tras la variante táctica y posicional de Juan Guillermo Cuadrado, el cual, tuvo que pasar de interior por derecha a lateral por esa misma banda. Además, el ingreso del joven Stiven Alzate decantó las fallas defensivas y ofensivas del elenco dirigido por Carlos Queiroz, sin quitarle mérito al intento de encajar en el juego por parte del nacido en Inglaterra. Esa obligación estratégica rompió la idea inicial del DT portugués. 

Con un 4-3-3 propuesto desde el inicio en estos dos partidos de Eliminatorias, Carlos Queiroz quiso utilizar a Juan Guillermo Cuadrado como una autopista directa entre defensa y ataque, aprovechándolo por el medio en el factor posicional. Así, explotar su cualidad en ambas facetas, incluso con recorridos largos y apariciones por la banda derecha, respaldando a James Rodríguez y Stefan Medina, según la circunstancia del partido. No hay que olvidar además las buenas combinaciones con el volante del Everton, factor que había sido fundamental en el juego elaborado y directo que mostró La Tricolor en su primera aparición y que estuvo ausente en la segunda etapa contra los chilenos. 

Su juego por dentro, en compañía de Barrios y Lerma le facilitaba a Colombia poder combinar transiciones rápidas y apariciones veloces de Cuadrado en banda. También, el jugador de la Juventus le daba salida al lateral derecho a zona de ataque y respaldando su especio en la parte baja del terreno. Defensivamente, Cuadrado era el líder de ese bloque compacto en medio campo, presionando, replegándose o bloqueando una posible salida con Arturo Vidal. Sin embargo, desde la salida de Medina, esa línea de volantes colombianos se vio vulnerada por la libertad chilena y la ruptura del bloque de cinco jugadores.

Hay que mencionar entonces que Juan Guillermo Cuadrado, siendo dirigido por Queiroz, cumplió esa labor de interior derecho en nueve partidos, de los que ganó seis, con 15 goles a favor y solo dos en contra, previo al encuentro de este martes. Además, es importante recordar el 90% de aciertos en los pases ante Venezuela, efectuando 38 de 42 posibles y asistiendo a Duván Zapata en el 1-0. 

Estando de lateral derecho (Cuadrado), James Rodríguez se vio aislado y obligado de retroceder para tomar el balón, tarea que facilitaba Cuadrado en su posición de interior. Además, al estar en los primeros metros, no existía un filtro exitoso entre zona defensiva y ofensiva, cuestión que sí ocurrió ante Venezuela, rompiendo con los repliegues de la Vinotinto, teniendo un socio cercano que complementara su explosividad. Incluso, tal como lo mencionó el DT Carlos Queiroz, “Él hace un trabajo de mucha responsabilidad. Juega donde sea necesario”.

No se puede olvidar que la faceta de lateral derecho para Cuadrado disminuyó los riesgos en ataque por la banda. Mientras en ese 4-3-3, el nacido en Necoclí podía llegar a esa zona con más facilidad, ante Chile tuvo que reservarse a atacar cuando la superioridad numérica en campo contrario lo permitiera. Además, Duván Zapata tuvo que ocupar el extremo derecho, con un James Rodríguez tirado hacia el centro intentando buscar el dominio de la pelota. Jugar tan atrás y con Chile presionando la salida hizo que el peligro de la banda derecha en Colombia se viera cancelado.  

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