Esta crónica mínima, comenzó hace mucho tiempo. Entonces, era yo un niño de apenas siete años —o algo así—. Mi padre había ganado una beca —CREFAL, UNESCO—, para complementar sus estudios en MÉXICO. Partió un día, con destino a PÁTZCUARO en este país —con una maleta café que aún recuerdo entre nebulosas—; y mi abuela vino enseguida a acompañarnos a mi madre y a mí. Poco después de esa fecha, cada semana, empezaron a llegarnos fotos por correo —hasta el regreso de mi padre—; mostrándonos el sitio al que había llegado en MICHOACÁN. Y casualmente en mi mente, surgió a trazos la idea de conocer a PÁTZCUARO algún día del mañana. Y hace un poco más de un mes, mi padre me habló en lo profundo de mi imaginación; y tomé la iniciativa de viajar por fin —tantísimos años después— y arribar. Ya visité su PLAZA PRINCIPAL —con árboles gigantes y mansiones con portales—; vi su CASA DE LOS ONCE PATIOS —que fuera un convento de las religiosas dominicas—; miré su MUSEO DE ARTES E INDUSTRIAS POPULARES —con una importante colección de artesanías antiguas—; y entré a su BASÍLICA DE NUESTRA SEÑORA DE LA SALUD —con una Virgen de la Salud, tan venerada por todos los michoacanos, hecha con pasta de caña—. Y mientras recorro calles y lugares de este PUEBLO MÁGICO —tan repleto de asombros felices—, raramente, proyectada por el sol, me ha acompañado siempre una curiosa sombra maravillosa de un hombre —con la figura exacta de mi padre— llevando a un niño de la mano —que presiento soy yo mismo, en mis quizás siete años—. Realidad fantástica que me revive. Esperaré, para partir, la tradicional Noche de las Ánimas —que celebran cada año—; con mi mirada resbalando total en este pueblo —cuyo nombre significa “La puerta del cielo”—.
#viajessonoros , #TurismoRealismoMágico, #ElViajeroQueSeEnamoróDelMundo, #AudioGeografías, #TurismoConArte, #VideopodcastDeViajes, #PaisajesSublimados, #TurismoCreativo, #ViajaConSonido, #PostalesDeViajes, #TravelVlog, #PodcastDeViajes, #SonidoAmbiente, #DocumentalDeViajes
