El Paris Saint‑Germain deslumbró con una goleada histórica al derrotar 4‑0 al Real Madrid en la semifinal del Mundial de Clubes. El MetLife Stadium de Nueva Jersey fue testigo del dominio francés absoluto, una exhibición que no solo humilló a los blancos, sino que consolidó al equipo de Luis Enrique como uno de los grandes favoritos al título.
El partido explotó desde el arranque. Fabián Ruiz inauguró el marcador al minuto 6, aprovechando un rebote tras un error defensivo de Raúl Asencio y definiendo con frialdad al fondo de la red. Solo tres minutos después, Dembélé amplió la ventaja gracias al despeje desafortunado de Antonio Rüdiger. En menos de diez minutos, PSG dejó claro que aquel Real Madrid no tenía reacción posible.
Con el marcador 2‑0, el ritmo no bajó. Al minuto 24, nuevamente apareció Ruíz para anotar su doblete, aprovechando una jugada colectiva entre Hakimi y Dembélé, y sellar un tridente mortal en los primeros 25 minutos. El Real Madrid no hallaba respuesta, se veía superado y desorientado, víctima del vendaval parisino.
Aunque el segundo tiempo fue más tranquilo y parejo, el Madrid intentó llegar sin éxito al arco por todas las direcciones. Sin embargo, cuando ya se acercaba el final, apareció Gonçalo Ramos al minuto 87, tras una excelente asistencia de Bradley Barcola, para cerrar la goleada francesa 4‑0, la cuál quedará grabada en la memoria madridista como una de las peores derrotas en su historia reciente.
Con este triunfo categórico, el PSG selló su pase a la final del Mundial de Clubes, donde se medirá ante el Chelsea en un duelo de alto voltaje. La gran cita del domingo promete ser memorable, con dos estilos opuestos y mucho en juego. Si algo dejó claro el equipo parisino esta noche, es que no vino a conformarse con competir, sino que vino a imponer respeto y quedarse con la gloria.
