La Selección nacional rescató un valioso empate 1-1 frente a Argentina en el Monumental de Buenos Aires. Más allá del punto, confirmó una actitud combativa y su resurgimiento tras el empate ante Perú. Sin embargo, la sensación que queda es que, al tener un jugador más en la cancha, el triunfo pudo haber sido un hecho. Lo positivo, Luis Díaz volvió a brillar y el bloque defensivo se mantuvo firme, demostrando que podemos pelear por el cupo directo al Mundial.
Por su parte Argentina, que venía de ganar ante Chile, fue superada en el primer tiempo. Colombia golpeó primero gracias a un golazo de Luis Díaz al minuto 24, una jugada brillante donde lo hizo todo bien. El planteamiento de Néstor Lorenzo logró desarmar el juego argentino y el equipo tuvo varias aproximaciones, inclusive un remate de Richard Ríos que exigió a Emiliano Martínez. La sensación general fue que Colombia mostró nivel y pudo irse en ventaja al descanso.
Pese a ello, el segundo tiempo dejó un sabor agridulce. Argentina no tuvo ideas, pero el encuentro cambió cuando Enzo Fernández fue expulsado por una fuerte entrada sobre Kevin Castaño, quien terminó sangrando, dejando al cuadro de Scaloni con diez hombres desde el minuto 70.
Colombia, además de mantener la ventaja, tuvo más espacios, pero no supo cerrar el partido. Un fallo defensivo al minuto 81 permitió que Thiago Almada empareje el marcador con un potente remate cruzado. Esta jugada generó polémica, ya que Jhon Lucumí se encontraba tendido en el área solicitando atención médica, pero el árbitro dejó seguir, desatando los reclamos de toda la banca colombiana.
En la próxima y última jornada doble, la Selección recibirá a Bolivia en Barranquilla, lo que aseguraría la clasificación directa, para luego afrontar el cierre contra Venezuela. Argentina, ya clasificada y sin muchas preocupaciones, tendrá que rendir trámite frente a Venezuela y Ecuador.
