Una de las decisiones más llamativas de la última asamblea de la Dimayor fue modificar el reglamento de juego para permitir que los clubes de la Liga BetPlay tengan hasta cuatro jugadores extranjeros en cancha al mismo tiempo a partir de la temporada 2026. Hasta ahora, el límite era de tres foráneos simultáneos, aunque cada equipo podía inscribir hasta cuatro en la plantilla.
La medida fue aprobada por los clubes afiliados en el marco de los cambios que también incluyen una nueva estructura de campeonato, como la eliminación de fechas de clásicos y la modificación de formatos de torneo para el próximo año.
¿Por qué se dio la modificación?
La decisión responde a la intención de flexibilizar las alineaciones y elevar el nivel competitivo del fútbol colombiano, argumentan directivos que apoyaron el cambio. En teoría, al permitir un extranjero adicional en cancha, los clubes tendrían más opciones tácticas y potencialmente más talento de alto nivel para potenciar sus nóminas.
Las reacciones del fútbol colombiano
La medida ha generado opiniones divididas entre dirigentes, entrenadores, jugadores y aficionados:
- Quienes apoyan el cambio aseguran que incrementar el cupo de foráneos podría potenciar el nivel de la liga y atraer más atención internacional. También señalan que esto permitiría a los clubes competir mejor en torneos continentales.
- Los críticos advierten que esta apertura puede reducir las oportunidades para el talento local, especialmente de jóvenes surgidos en las canteras colombianas, y debilitar la identidad del fútbol nacional. Hay quienes temen que esto termine favoreciendo a clubes con mayor poder económico para contratar futbolistas extranjeros.
Este debate se ha vuelto central entre analistas y seguidores del fútbol local, que discuten si el cambio traerá más calidad o marginará la formación de jugadores colombianos en las alineaciones titulares del campeonato.
Antecedentes y contexto
El tema no es nuevo en el fútbol colombiano: ya en 2025 hubo situaciones polémicas por alineaciones con cuatro extranjeros que derivaron en sanciones, como la multa y pérdida de puntos al Atlético Nacional por alinearlos por error contra Bucaramanga.
Ahora, con la norma aprobada oficialmente para 2026, ese tipo de infracción desaparece —pero con ella crece la discusión sobre el equilibrio adecuado entre el rendimiento de los clubes y el desarrollo del talento nacional.
