Portugal se coronó campeón de la Liga de Naciones de la UEFA tras vencer a España por penales (5-3), luego de un vibrante empate 2-2 en el tiempo reglamentario y suplementario. La gran final, disputada en el Allianz Arena de Múnich, enfrentó a dos selecciones que venían de eliminar a gigantes del continente. Portugal había dejado fuera a Alemania en semifinales, mientras que España había dado el golpe ante Francia. En el partido decisivo, la figura estelar fue Cristiano Ronaldo, quien a sus 40 años marcó el gol del empate y celebró un nuevo título con su selección.
El encuentro fue dinámico desde el inicio. España abrió el marcador a los 21 minutos gracias a Martín Zubimendi, que aprovechó un rebote en el área para vencer a Diogo Costa. La respuesta portuguesa fue inmediata. Nuno Mendes igualó a los 26′ con un potente zurdazo tras una jugada por la banda. Cerca del descanso, Mikel Oyarzabal culminó un rápido contragolpe para devolverle la ventaja a la Roja a los 45′, en un gran cierre del primer tiempo.
En el complemento, Portugal empujó con insistencia y halló premio a los 61 minutos. Tras un centro de Mendes y una serie de rebotes en el área, Cristiano Ronaldo apareció para marcar el 2-2, alcanzando así su gol número 138 con la selección. A partir de allí, el partido se volvió más tenso y disputado, pero con un Lamine Yamal desaparecido, generando pocas ocasiones claras. Ni la prórroga logró romper la paridad, llevando la definición a la tanda de penales.
Desde los once metros, Portugal mostró mayor templanza. Convirtió sus primeros cuatro disparos con autoridad, mientras que el arquero Diogo Costa se vistió de héroe al detener el remate de Álvaro Morata. Finalmente, Rúben Neves selló el triunfo luso con el penal decisivo, desatando la fiesta portuguesa en Múnich.
El título significó un hito para Cristiano Ronaldo, quien suma así su tercera gran conquista con la selección (Eurocopa 2016, Nations League 2019 y ahora 2025). Al borde de las lágrimas, el capitán portugués levantó un nuevo trofeo y ratificó, una vez más, que su leyenda sigue escribiéndose a ritmo de eternidad.
