La División Mayor del Fútbol Colombiano (Dimayor) confirmó que recibió varias ofertas de operadores interesados en transmitir los torneos del fútbol profesional colombiano para el período 2027-2030, que incluye competencias de la rama masculina y femenina. La entidad está analizando las propuestas en una negociación que tiene cifras que impresionan: el contrato actual garantiza al fútbol colombiano 60 millones de dólares anuales en derechos de televisión.
El proceso no está exento de tensión. El denominado G8 —los ocho clubes grandes del país— ha elevado la presión para revisar el esquema vigente de asignación financiera, reclamando una mayor participación en la distribución de los recursos generados por los derechos televisivos. El comunicado enviado por estos ocho equipos significó un sacudón para la Dimayor y obliga a tomar medidas urgentes en la negociación.
La definición de a quién le quedan los derechos de transmisión determinará no solo cómo se ve el fútbol colombiano en los próximos cuatro años, sino también cuánto dinero llega a los clubes para reforzar sus plantillas y mantener la competitividad en torneos internacionales. El periodista Javier Hernández Bonnet ya advirtió sobre las exigencias que los equipos del G8 han puesto sobre la mesa para el próximo contrato.
