La División Mayor del Fútbol Colombiano (Dimayor) dio luz verde al traslado de la sede del Atlético Huila desde Neiva al municipio de Yumbo (Valle del Cauca), una decisión que ha generado inquietud entre hinchas y directivos de otros equipos por el impacto institucional y lo que algunos llaman una “puerta giratoria” en el fútbol colombiano.
La aprobación se concretó en una asamblea de clubes, pese a que algunos mostraron oposición al cambio. A partir de 2026, el equipo empezará a competir en su nueva casa y dejará atrás su historia con el nombre Atlético Huila, adoptando una identidad totalmente nueva en el Valle del Cauca.
Por qué se tomó esta decisión
La Liga profesional vivía una paradoja: el Huila no podía jugar en su ciudad de origen porque su escenario principal, el Estadio Guillermo Plazas Alcid, fue inhabilitado por riesgo estructural, lo que dejó sin localía segura al equipo.
Frente a esa realidad, la junta directiva y los propietarios del club —vinculados al grupo Independiente del Valle (Ecuador)— concluyeron que era insostenible mantener el proyecto en Neiva sin un estadio apto, y pactaron con las autoridades de Yumbo una mudanza que garantice continuidad deportiva y estabilidad operativa.
Críticas y debates
El traslado, sin embargo, no es un hecho menor:
- Perder la sede original significa que Neiva podría quedarse sin fútbol profesional por primera vez en décadas, afectando a hinchas, economía local y la identidad del club.
- La medida también plantea un precedente discutido dentro del fútbol colombiano, porque abre espacios para que equipos cambien de ciudad y nombre con relativa facilidad, lo que algunos sectores señalan como una “puerta giratoria” que altera los arraigos deportivos tradicionales.
- Aunque hubo oposiciones en la votación, finalmente la asamblea de la Dimayor respaldó la solicitud, dejando claro que la prioridad institucional fue garantizar que el club tenga una casa y estructura para competir, antes que mantener la identidad geográfica histórica.
Qué sigue para el club
Con la aprobación oficial, el Atlético Huila no disputará sus partidos en Neiva bajo el nombre con el que fue fundado hace más de 30 años. En su lugar, deberá redefinir su marca —en muchos medios se menciona la posibilidad de que compita como “Atlético Yumbo” o similar— y alinear toda su organización a su nueva sede en el Valle del Cauca.
Para muchos aficionados y analistas, esta decisión marca el final de una era en Neiva y el comienzo de otra completamente distinta para el proyecto deportivo que desplazó su historia fuera del Huila.
