La severa crisis financiera y política que atraviesa Paraguay ha salpicado de lleno a la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol). Tras la reciente intervención y suspensión de operaciones de Ueno Bank por problemas de solvencia e irregularidades financieras, se confirmó que el organismo rector del fútbol sudamericano figura como uno de los mayores tenedores de fondos en dicha entidad, con depósitos que ascienden a los 14,3 millones de dólares.
La inmovilización de estos recursos encendió las alarmas en el ámbito deportivo continental, especialmente ante la inminencia de las finales de la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana. Sin embargo, a través de un comunicado oficial, la Conmebol buscó enviar un mensaje de tranquilidad a los clubes e hinchas: la entidad aclaró que dicho monto representa aproximadamente el 2,5% de sus ingresos anuales, por lo que la solidez y liquidez de sus arcas no se ven comprometidas para asumir los compromisos inmediatos.
En ese sentido, el máximo ente del fútbol regional ratificó que el calendario de las competencias seguirá según lo programado y garantizó la entrega de la bolsa de premios en dólares para los finalistas (25 millones para el campeón de la Libertadores y 10 millones para el de la Sudamericana). No obstante, la dirigencia ya adelantó que iniciará las acciones legales pertinentes en suelo paraguayo para resguardar el patrimonio del fútbol sudamericano y recuperar la totalidad de los activos afectados por la quiebra bancaria.
