El sueño se esfumó en casa. Independiente Medellín no pudo sostener la ventaja inicial y terminó cayendo 2‑1 ante Santa Fe en el estadio Atanasio Girardot, durante el duelo definitivo por la gran final de la Liga BetPlay I‑2025. A pesar de una primera parte intensa y de haber contado con el apoyo incondicional de su hinchada, el equipo dirigido por Alejandro Restrepo no logró frenar el empuje cardenal, que apeló a la garra y al oficio para llevarse su décima estrella.
El partido comenzó con ventaja para el DIM. Apenas al minuto 18, Francisco Chaverra filtró un pase preciso que dejó solo al argentino Francisco Fydriszewski, quien no falló frente al arco y desató la locura en las tribunas. Era el gol que parecía inclinar la balanza a favor del “Poderoso”. Sin embargo, en el minuto 31, tras un saque largo de lateral, Elvis Perlaza encontró a Santiago Mosquera, quien anticipó en el área y conectó de cabeza para empatar el marcador. Con este duro golpe, Medellín comenzó a ceder espacios.
La segunda parte fue pareja, con ambos equipos peleando cada balón, pero sin claridad en los últimos metros. Cuando el empate parecía llevar la definición a los penales, apareció el momento que cambió el destino del partido. Al minuto 79, Edwar López desbordó por la izquierda y envió un centro bajo que encontró a Hugo Rodallega, quien, pese a una visible lesión, conectó de primera para poner el 2‑1 definitivo.
Los intentos finales del DIM no fueron suficientes. El equipo lo buscó hasta el último aliento, pero se topó con una defensa cerrada y un arquero rival en gran noche. El pitazo final sentenció una derrota dolorosa. Medellín fue finalista con mérito, con una campaña que devolvió la ilusión a su gente. No alcanzar el título deja una espina, pero también una base sobre la cual reconstruir con más convicción.
Santa Fe ahora celebra su décimo título, tras una final en la que supo reaccionar en los momentos clave y aprovechar al máximo sus oportunidades. A Medellín le quedará la frustración, pero también la enseñanza. Esta vez no alcanzó, pero el recorrido y la entrega no pasan desapercibidos. El fútbol siempre da revanchas.
