Al‑Hilal protagonizó una de las grandes sorpresas del Mundial de Clubes al eliminar al poderoso Manchester City por 4‑3 en un partidazo de octavos de final. Tras 120 minutos de pura intensidad en el Camping World Stadium, el conjunto saudí logró una victoria histórica con fútbol directo, eficacia ofensiva y mucha entrega.
El duelo comenzó con ventaja para los ingleses. Bernardo Silva abrió el marcador al minuto 9, en medio de reclamos por una posible mano en la jugada previa. El City manejó mejor el ritmo durante gran parte del primer tiempo, pero se topó con una muralla llamada Yassine Bounou, figura clave para mantener con vida a su equipo.
El segundo tiempo trajo el sacudón. Apenas al minuto 46, Marcos Leonardo empujó un balón suelto tras una serie de rebotes en el área para poner el empate. Seis minutos después, Malcom sorprendió a la defensa inglesa con un veloz contraataque y marcó el 2‑1, descolocando a los de Guardiola. No pasó mucho hasta que Erling Haaland, con su sello goleador, aprovechó un tiro de esquina al minuto 55 para decretar el 2‑2, desatando el júbilo en las tribunas.
Con este empate, el partido se tuvo que ir al tiempo extra. Al minuto 94, Koulibaly volvió a inclinar la balanza a favor de Al‑Hilal con un potente cabezazo. Luego, Phil Foden emparejó nuevamente al minuto 104 tras una gran habilitación de Rayan Cherki. Pero la última palabra la tuvo, otra vez, Marcos Leonardo, quien al minuto 112 encontró nuevamente un rebote de Ederson para marcar el 4‑3 definitivo. Este gol selló la hazaña y clasificó a los saudíes a los cuartos de final, donde enfrentarán al Fluminense de Brasil.
Para el Manchester City, la eliminación representa un duro golpe. Más allá de su favoritismo y plantilla estelar, el equipo no logró imponer su jerarquía ante un rival atrevido que lo superó en intensidad y efectividad. Por ahora, Europa pierde a uno de sus gigantes en un Mundial de Clubes que ya está rompiendo todos los pronósticos.
