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El carriel moderno del fútbol

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Medellín, febrero 18, 2020

Es bien sabido que la palabra Carriel viene de las palabras inglesas “carry” (cargar) y “all” (todo), por lo que traduce “cargar de todo”. El carriel es un bolso tradicional que se usa en ciertas zonas de Colombia (incluida Antioquia), tiene compartimientos para cargar gran variedad de artículos e identifica al municipio de Jericó.  Antes nuestro fútbol cargaba en el carriel: estrategia, táctica (fuimos distinguidos en Suramérica), manejo (fuimos ponderados por nuestra técnica). Si queremos hacer la transición, al carriel de hoy debemos cargarlo con dinámica, agresividad, intensidad, obligatoriedad sobre las bandas, apoyo constante de laterales… 

El DIM iba tomando un norte con lo necesario en el carriel, pero en los últimos partidos comenzó a sacarle cosas. Ayer, en la victoria 1-0 frente al Atlético Tucumán, recuperó pocas, pero recuperó. El Atlético Tucumán empezó el partido sometiendo con fútbol directo y físico, pero el Medellín lo atacó con un golazo que hizo recordar el fútbol de Luis Alfonso Marroquín. El rival del rojo nos permitió ver que este sigue cayendo en los errores de antes: desbalanceado y sin delanteros. Yulián Gómez fue el delantero más profundo que tuvo el rojo. Allí se evidencia que al carriel debieron echarle agujas, por ejemplo.

El fútbol de hoy exige aleros, volantes que pasen al ataque. En el Medellín el único que lo hace es Andrés Ricaurte. Los delanteros Caicedo y Balanta no son funcionales. Larry Angulo está confundido – sigo pensando que es un interior y que puede ser un jugador de vuelo alto-. Reina debe jugar más para el equipo y depender menos de Ricaurte. Una cosa es la sociedad y otra las demás obligaciones que le corresponden al jugador.

En el recorrido del juego se demostró que el jugador colombiano es jerárquico. Cuando concibe a su rival como inferior o poco necesario para el objetivo, establece su particular escala de poca favorabilidad y, por el contrario, cuando lo concibe superior su actitud es otra. El ser jerárquico hace que el jugador se retrase en la concepción de la idea del juego. Si bien el discurso de su director técnico, Bobadilla, no ha cambiado, se entiende el porqué de la poca responsabilidad y la falta de madurez. De allí el cambio de actitud. Ser jerárquico influye también en la confusión de imponerse a ley y no con hombría o mala intención en los duelos.

Ayer fue el mejor partido de Andrés Cadavid en defensa. Estuvo por encima de sus rivales sin cometerles falta. Murillo, el socio central de Cadavid,hizo muy bien su tarea. Adrián Arregui lució normalito: se notaba que llevaba el carriel vacío. El lateral derecho, Didier Delgado, se metió en la fila de los tibios. Me gustó que se conservara el cero en el arco rojo, con buena participación de Andrés Mosquera.

El DIM gana la serie y tiene tres posibilidades para pasar a la siguiente fase: empatando, ganando, e incluso perdiendo. El podio lo conformaron por rendimiento. El número 1: Andrés Ricaurte, el número 2: Yulián Gómez, el número 3: Andrés Cadavid. El equipo del pueblo debe meter en su carriel de fútbol moderno recursos que mostró al principio y otros que bastante falta le hacen para hacer un conjunto con potencial de respeto.

Por Santy Martínez

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