El Real Madrid se impuso 1-0 a la Juventus en los octavos de final del Mundial de Clubes. El duelo, disputado en el Hard Rock Stadium de Miami, dejó más tensión que brillo de parte del cuadro merengue. Aun así, un solitario gol en el segundo tiempo le bastó para asegurar su lugar en los cuartos de final.
Durante la primera mitad, el equipo de Xabi Alonso tuvo pocas llegadas claras, no encontraba los espacios para romper el orden defensivo de los italianos, que plantaron cara con una presión alta y una sólida línea defensiva. Valverde fue el más activo en el mediocampo. Por su parte, la Juventus tuvo varias llegadas claras en los primeros minutos que no pudieron concretar.
El único gol del partido llegó en el minuto 54, en una jugada de manual. Trent Alexander‑Arnold desbordó por derecha y lanzó un centro preciso al área que Gonzalo García cabeceó con potencia para vencer al arquero Di Gregorio. El joven delantero volvió a ser decisivo y sumó su tercer gol en el torneo, ratificando que está listo para los partidos grandes.
Juventus no bajó los brazos tras el tanto recibido. Kolo Muani y Yildiz generaron peligro con balones largos y transiciones rápidas, pero se toparon con un Courtois que reapareció con atajadas clave. En ese tramo, Alonso movió el banco y dio ingreso a Mbappé, ya recuperado de un virus estomacal, quien aportó velocidad aunque sin demasiada incidencia.
El tramo final fue de control blanco. Rüdiger y Tchouaméni cerraron espacios en defensa, y Fran García se multiplicó por la banda izquierda para cortar las arremetidas finales. Con el pitazo final, el Madrid selló su pase a los cuartos de final, donde enfrentará al ganador entre Borussia Dortmund. Aunque no fue una actuación arrolladora, el equipo madrileño cumplió en una cita exigente y se aferra a la figura de Gonzalo, el chico de oro que está escribiendo su propia historia en el torneo.
