Cada 30 de octubre, el planeta fútbol conmemora el nacimiento de Diego Armando Maradona, una de las máximas leyendas en la historia del deporte mundial. Más allá de las fronteras de su natal Argentina, el astro mantuvo una historia de cariño y respeto con el fútbol colombiano, marcada por momentos inolvidables en los que el pueblo antioqueño fue testigo directo de su genialidad.
Uno de los capítulos más recordados en suelo paisa se escribió el 27 de enero de 2007, cuando Maradona aterrizó en la capital antioqueña para participar en la despedida de su gran amigo Mauricio «Chicho» Serna. En una jornada inolvidable para más de 40.000 espectadores que colmaron el Estadio Atanasio Girardot, el ’10’ ilumino la cancha, deleitó a la tribuna con su zurda mágica y vistió la camiseta verde y blanca de Atlético Nacional, dejando una estampa histórica que quedó grabada en la memoria del balompié local.
La relación entre el ídolo argentino y Colombia siempre estuvo forjada por el afecto y la admiración mutua. Desde su estrecho vínculo con figuras históricas como el propio «Chicho» Serna, Carlos «El Pibe» Valderrama y René Higuita, hasta el inolvidable gesto de deportividad tras la goleada del 5-0 en 1993 cuando reconoció el talento de la Selección Colombia, Diego expresó un profundo respeto por el futbolista colombiano.
Hoy, en la fecha de su natalicio, la afición futbolera recuerda con nostalgia aquel día en que el Atanasio se rindió a sus pies y celebró la unión indeleble entre el fútbol de la región y la eterna figura del ‘Pelusa’.

