La Selección de Italia protagonizó uno de los grandes golpes del repechaje europeo al quedar eliminada del Mundial 2026 tras caer en la tanda de penales frente a Bosnia y Herzegovina.
El encuentro terminó igualado 1-1 en los 90 minutos y el tiempo extra. Italia había tomado ventaja en el primer tiempo con gol de Moise Kean, pero la expulsión de Alessandro Bastoni condicionó el partido y permitió la reacción del equipo local, que encontró el empate en la recta final.
Durante la prórroga, Bosnia fue superior y generó más opciones de peligro, aunque no logró romper la igualdad. Todo se definió desde los once pasos, donde el equipo balcánico fue contundente y se impuso 4-1, mientras que los italianos fallaron en momentos clave de la serie.
La derrota representa un nuevo golpe histórico para la ‘Azzurra’, que suma su tercera ausencia consecutiva en una Copa del Mundo, una situación impensada para una selección que ha sido cuatro veces campeona del torneo.
Por su parte, Bosnia celebra una clasificación histórica y regresa a un Mundial tras más de una década, consolidando un proceso que supo competir en momentos decisivos y responder con carácter en instancias límite.
Más allá del resultado, el partido deja una conclusión contundente: mientras Bosnia mostró temple y eficacia en el momento decisivo, Italia vuelve a evidenciar fragilidad en escenarios de máxima presión, profundizando una crisis que ya empieza a ser estructural.
