Emiliano «Dibu» Martínez se transformó de héroe a villano al protagonizar el momento más desafortunado de la temporada para el Aston Villa. En el duelo decisivo ante el Manchester United por la Premiere League, el arquero argentino fue expulsado al minuto 42 tras una salida temeraria que terminó en una dura falta sobre Rasmus Højlund. La roja directa dejó a los ‘villanos’ con diez hombres en un partido donde solo necesitaban de un empate para asegurar su clasificación a la próxima Champions League.
A pesar del esfuerzo del equipo, la inferioridad numérica pasó factura. Un gol de Morgan Rogers fue anulado por una supuesta falta al portero Altay Bayındır, decisión que desató la polémica ya que el árbitro Thomas Bramall pitó antes de que el balón cruzara la línea, impidiendo la intervención del VAR. Poco después, los goles de Amad Diallo y Christian Eriksen sellaron la derrota 2-0 del Aston Villa.
El club presentó una queja formal ante la PGMOL, organismo responsable de la gestión y capacitación de los árbitros ingleses, cuestionando la designación de un árbitro con poca experiencia para un partido de tal importancia. El entrenador Unai Emery expresó su frustración por las decisiones arbitrales, aunque reconoció que los errores son parte del fútbol.
Con este resultado, el Aston Villa finalizó en la sexta posición de la Premier League, asegurando su participación en la Europa League, pero quedando fuera de la Champions. La expulsión de Martínez no solo influyó en el resultado del partido, sino que también podría marcar el final de su etapa en el club, ya que se especula con su posible salida en el próximo mercado de fichajes.
