Desde el 18 de febrero hasta el 30 de marzo las autoridades implementaran en el Valle de Aburrá la medida del pico y placa ambiental, donde se aumentaron dos dígitos en la numeración y se incluyeron los días sábados.

Sin embargo, desde el 6 hasta el 8 de marzose decretó un estado de alerta para evitar que las estaciones que miden la calidad del aire lleguen a color rojo, es decir que el material particulado PM 2.5 no oscile entre 56 y 150 microgramos por metro cúbico.

Publicidad

Las medidas implementadas son más restrictivas, se aumentó el tiempo de pico y placa de 5 a 9 horas y en la industria se prohibió hacer mantenimiento preventivo de los equipos de control de emisiones atmosféricas, para así evitar mayores concentraciones de contaminantes que van en contra de la salud de los ciudadanos.

Dichas acciones son de manera preventiva ya que el material particulado que emite el parque automotor y las industrias de la ciudad, en esta época del año donde se hace una transición tiempo seco a lluvioso, genera alta nubosidad y mayor concentración de agentes contaminantes.

Estos dos primeros días se ha reflejado disminución en el tráfico vehícular, dejaron de circular 72 mil vehículos por día, lo que se traduce en una disminución del 35 %, de acuerdo con la Secretaría de Movilidad.

En consecuencia a esto, el sistema de transporte público ha colapsado, pues los dos días desde tempranas horas se ha presentado gran afluencia de usuarios al Metro y en las diferentes rutas de buses de la ciudad.

Hoy jueves 7 de marzo se registran ocho estaciones en estado naranja (concentración de partículas contaminantes dañina para grupos sensibles) y 11 en amarillo, a diferencia del pasado martes donde 17 de las 19  estaciones registraron acumulaciones de material particulado mayores a 35.5 microgramos por metro cúbico de aire.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here