El diario alemán Der Spiegel dio a conocer los documentos filtrados por Football Leaks, que comprometen al presidente de la FIFA con maniobras ilegales realizadas por ambos clubes.

La semana pasada, el diario alemán Der Spiegel, publicó varios documentos sobre cómo el Paris Saint-Germain y el Manchester City eludieron el Fair Play Financiero impuesto por la UEFA en el 2014, con la ayuda de Gianni Infantino -actual presidente de la FIFA- y Michel Platini -presidente de la UEFA, en ese entonces-. Todo esto, fue filtrado por Football Leaks, una organización dedicada a la filtración de datos acerca de evasión fiscal, contratos y reuniones secretas entre varios protagonistas del fútbol.

En el 2014, nueve equipos estaban siendo investigados en Europa -entre estos el PSG y el City-, porque habían quebrantado la regla que estipulaba que, entre 2011 y 2013, el déficit entre ingresos y egresos de un club no podía superar los 45 millones de euros, y las siguientes tres temporadas, el tope sería de hasta 30 millones. Además, algunos de estos clubes tenían contratos con entidades gubernamentales de países árabes por cifras exhorbitantes.

El patrocinio catarí del Paris Saint-Germain


Desde que Qatar Investment Authority -el fondo de inversión del gobierno catarí- compró el club parisino, el PSG ha estado bajo la lupa de los entes reguladores por la inyección de capital -presuntamente- de forma ilegal.

La investigación al club de la capital francesa comenzó en julio de 2013. Esto se debió a que, un año antes, la Oficina de Turismo de Catar -una entidad gubernamental- firmó un acuerdo con el club para la promoción del país asiático por 215 millones de euros anuales por cinco años, una cifra exagerada para ese tipo de patrocinio si se tiene en cuenta que Deutsche Telekom le pagaba al Bayern Munich 29 millones de euros por el mismo concepto. Al valor del contrato se le sumaba que el PSG no estaba obligado a mostrar el logotipo ni el nombre de la entidad en ningún momento, y, además, ni siquiera aparecía en la página web oficial del equipo como uno de sus patrocinadores, algo que llamó aún más la atención.

Según Football Leaks, Infantino fue quien se reunió varias veces con el club para darles información confidencial sobre su caso. Del mismo modo, intentó estropear el trabajo del Organismo de Control Financiero de la UEFA, que es el ente independiente encargado de controlar las reglas del Fair Play Financiero y está dividido entre la Cámara de Investigación -que abre los procedimientos y propone sanciones- y la Cámara de Adjudicaciones -que dicta la sentencia-.

Al conocer el acuerdo de la Oficina de Turismo de Catar y el PSG por mil millones de euros, la Cámara de Investigación decidió informar a la Cámara de Adjudicaciones, con el respaldo de Octagon -una de las empresa más importantes en marketing deportivo a nivel mundial-, que valoró ese convenio en 2,78 millones de euros, es decir, ochenta veces menos que la cifra por la que se pactó.

Pero dicha comunicación entre las Cámaras nunca sucedió. Según el informe de Der Spiegel, algunos funcionarios de los rangos más altos de la UEFA “suavizaron” los hallazgos más graves del informe y retuvieron el documento. En cambio, Infantino y Platini se reunieron con los dirigentes del PSG, pero los cataríes no aceptaban negociar con la Cámara de Investigación.

Después de varias reuniones secretas entre Infantino y Jean-Claude Blanc, director general del club, el Paris Saint-Germain decidió reducir los ingresos que le otorgaba la Oficina de Turismo de Catar a cien millones de euros por año, un valor todavía muy distorsionado para el mercado. A cambio, podría adquirir los otros 115 millones anuales que dejaba de recibir, con la firma de contratos con empresas privadas de Catar.


Los “otros ingresos comerciales” del Manchester City

Todo comenzó el 2 de mayo de 2014. En la medianoche de ese día, Infantino avisó al presidente del Manchester City, Khaldoon Al Mubarak, sobre la posibilidad de que su equipo sería suspendido de la UEFA Champions League por infringir el Fair Play Financiero, pero, al mismo tiempo, le ofrecía una salida a este problema y evitar sanciones aún más graves.

El club inglés había perdido 451 millones de euros entre 2009 y 2011, lo que ocasionó un enfrentamiento directo de Infantino con Brian Quinn, el jefe de los investigadores de la Cámara de Investigación, que terminó renunciando por no estar de acuerdo con lo que ocurría.

La auditoría de enero de 2014 de PriceWaterhouseCoopers reveló que el 84 por ciento del apartado “otros ingresos comerciales” era de empresas de Abu Dhabi. Además, el club había ocultado 35 millones de euros en costos a la UEFA y los contratos de patrocinio también estaban significativamente inflados.

Como era de esperarse, el City desmintió que fuera cierto lo que se evidenciaba en ese informe y denunció que hubo irregularidades en el procedimiento. Incluso, amenazó con gastarse todo el dinero fuera necesario para acabar con las reglas del Fair Play Financiero por que las consideraba ilegales.

Sanciones irrisorias

A pesar de haber acumulado un déficit de 218 y 451 millones de euros, el Paris Saint-Germain y el Manchester City solo recibieron una multa por 20 millones de euros cada uno, teniendo la total libertad de seguir recibiendo dinero de gobiernos árabes y disputar el torneo más importante del continente europeo.

Hasta el momento, ambos clubes han negado que esa información filtrada por Football Leakes sea cierta y todavía se espera que Infantino haga una declaración acerca de este tema por su protagonismo en este hecho ilegal.

Por: Gabriel Castellanos

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