Pasó el primer mes del 2019 y las energías por transformarse y alcanzar los nuevos propósitos se van agotando poco a poco, dejando aquellos sueños renovadores en segundo plano.

Tal vez la rutina de la jornada laboral y los oficios del día a día terminan opacando a las intenciones de cambio: emprender un nuevo negocio, rehacer nuestras vidas, destinar más tiempo para las relaciones sociales o incluso entrar al gimnasio. Sin embargo, si nos dedicamos a posponer constantemente cada meta que nos ponemos nunca llegará el momento de ver cambios reales en la vida.

Ante eso les tenemos cuatro estrategias que pueden ayudar a materializar esos sueños y propósitos que se hicieron al arranque del 2019.

1) El poder de la agenda

Hay quienes no la utilizan porque no la encuentran útil. Otros, por el contrario, sí la usan pero la terminan olvidando o reemplazando por imprevistos de última hora. Al final se hace desmotivante estar planeando todo el tiempo pero nunca ejecutando.

Agendarse, y darle la importancia suficiente a las actividades propias, ayuda a jerarquizar y priorizar cada evento, y a manejar los bloques de enfoque para finalmente convertirse en alguien más efectivo, avanzando cada vez más hacia el objetivo.

Si quiere saber más sobre los “bloques de enfoque” le recomendamos dar clic aquí para conocer el taller “Conéctate con tu propósito”.

2) Sincronía del equipo

Constantemente estamos interactuando con personas: familia,
amigos, equipos de trabajo y siempre buscamos que haya simpatía y un buen clima laboral dentro de los grupos, pero, muchas veces olvidamos alinear y sincronizar nuestras metas.

Socializar un objetivo y asignar tareas y responsables no es suficiente para lograr la
sincronía dentro de un equipo de trabajo o un grupo familiar, se requiere mucho
más que eso si deseamos que juntos trabajemos con pasión por un sueño o un
proyecto en común. Es necesario reconocer la diferencia entre sueño y visión,
entre propósito de vida y metas, entre valores y objetivos para que exista una
real conexión con lo que anhelamos realizar.

3) Canalizar la energía

A veces necesitamos días de 30 horas porque tenemos tantas cosas por resolver que no es suficiente el tiempo que destinamos normalmente. Sin embargo, el cuerpo no siempre tiene las fuerzas para salir de todos esos pendientes y empezamos a incumplir con las obligaciones.

Por eso es importante entender la importancia de la agenda, definir los bloques de enfoque y reconocer dónde están tus sueños, tus valores y propósitos. Conectar tu sueño a la visión es la forma más efectiva de  organizar el tiempo y optimizar el esfuerzo que requiere cada tarea para darnos energías extras por cada meta alcanzada, que por pequeña que sea es muy gratificante.

Puedes dar clic aquí para asistir al taller “Conéctate con tu propósito” y obtener las herramientas que te lleven a lograrlo.

4) Actitud de apertura

Todo es posible si cambiamos nuestra actitud. No solo es aquello que nos proponemos sino cómo trabajamos por alcanzarlo. Debemos entender que somos humanos y cometemos errores, pero aprender de ellos y tener la humildad suficiente para levantar de nuevo la cabeza puede hacer que las oportunidades sigan fluyendo.

Las puertas se abren y las sorpresas llegan de la manera en que busquemos conectar nuestros sueños con la visión para alcanzarlo.

Sin embargo,estas cuatro estrategias no son la única manera para materializar los sueños. Para ello también hay otras alternativas, como formarse al respecto y convertirse en un guía para los demás.Te invitamos al taller “Conéctate con tu propósito” donde ponentes internacionales tratarán el tema para que no vuelvas a dejar pasar aquellas metas que un día quisiste hacer realidad.

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