Este texto no necesariamente compromete ni representa la posición del medio de comunicación. Las ideas representadas en él son responsabilidad del autor.

Hace 26 años exactamente la Selección Colombia de fútbol lograba la victoria más importante de toda la historia. No me atrevo a decir los años de existencia de nuestro fútbol, porque en realidad nadie lo sabe. Unos dicen que llegó en 1900, otros en 1904 y otros en 1909. Pero lo que sí sabemos todos con seguridad es que a partir del 5 de septiembre 1993 a los colombianos nos miran distinto.

Publicidad

Muchos podrán decir que fue en el Mundial del 90 donde nos dimos a conocer al mundo, pero ahí generamos ternura, no respeto. Italia fue nuestro segundo Mundial, el primero había sido 28 años antes, y sí, fuimos los único en sacarle puntos al campeón, pero salimos en octavos de final contra Camerún con un gol de un jugador de 38 años.

Coincidencias ocurren muchas veces en el fútbol y los mundiales siempre tiene su sorpresa. Así nos vio el mundo por aquel entonces, como el equipo de un país vuelto mierda donde habían unos pocos que sorprendentemente sabían jugar fútbol.

En los 90 – inclusive todavía – decir que uno era colombiano era casi un delito. Los narcotraficantes, además de repartirle ‘perico’ a todo el mundo, se encargaron de ponerle una maleta llena de vergüenza, de peso incalculable, a cada persona que naciera en Colombia.

A nosotros no nos miraban para nada más que juzgarnos por la «cultura narco». Nuestro fútbol no era lo suficientemente grande como para tapar nuestros errores, porque el fútbol es la única cosa en el mundo, al menos en la cultura occidental, que te hace ver a bien a pesar de ser una mierda por dentro.

Antes de que el juez uruguayo Ernesto Filippi diera el pitazo inicial de hace 26 años, Diego Maradona, un claro ejemplo de lo bueno que te puede hacer el fútbol a pesar de tener miles de defectos, dijo una de las frases más sabias de su vida:

Maradona tenía razón. Nosotros estábamos por debajo en la historia y tampoco nos atrevíamos a romperla. Éramos una sociedad invadida por el miedo – todavía, puede decirse -, no teníamos la mentalidad para sobrepasar las grandes dificultades de la vida, pero esa noche 11 jugadores nos demostraron lo que verdaderamente somos y de lo que somos capaces.

Hace 26 años a nadie se le pasaba por la cabeza que Colombia podía ser el primer en equipo en la historia del fútbol en ganarle a Argentina en El Monumental. Si Brasil no lo había hecho, ¿cómo iba a ser Colombia el que lo hiciera?

Aquella noche de 1993, Córdoba, ‘Chonto’, Perea, Mendoza, Pérez, Leonel, ‘Barrabas’, Rincón, ‘El Pibe’ , ‘El Tino’ y ‘El Tren’ le dijeron al mundo y al propio colombiano: «esto es Colombia. Esto es lo que podemos lograr cuando estamos unidos».

Colombia tiene miles de defectos. En nuestras espaldas cargamos con las inmensas cagadas de unos cuantos y desafortunadamente decidimos llevar ese peso de manera individual. Nos cuesta decir que somos colombianos. Nos cuesta reconocer al de otra región como colombiano, pero afortunadamente hay momentos donde nos unimos y tiramos todos para el mismo lado y es cuando nos vestimos de amarillo.

La victoria 5×0 ante Argentina no es un hecho más en nuestra historia. El 5 de septiembre no es un día más en nuestros calendarios. Esta es la fecha del reconocimiento a lo que podemos hacer como país. El 5 de septiembre es el día para recordar lo que realmente representa ser colombiano.

Pablo Posada

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here