Tal como lo dijo hace unos días: “Venezuela no le va a mendigar nada a nadie en este mundo”, Maduro se interpuso entre la ayuda humanitaria y el pueblo venezolano. En la jornada de ayer murieron dos personas y 15 terminaron heridas por bala, todos intentando colaborar a pasar las donaciones por la frontera con Brasil.

Hoy ordenó a cerrar tres puentes que conectan con Colombia, entre ellos el Simón Bolívar, el más importante. Sin embargo, la gente ha resistido y se ha enfrentado con las fuerzas militares, moviendo vallas y haciéndose paso como pueden, para que las ayudas crucen la frontera.

El evento fue respaldado desde el territorio cafetero por los presidentes de Colombia, Iván Duque; de Paraguay, Mario Abdó; de Chile, Sebastián Piñera, el secretario general de la OEA, Luis Almagro y el representante especial de Estados Unidos para Venezuela, Elliott Abrams. Además, desde ayer Juan Guaidó, reconocido como mandatario legítimo de Venezuela por diferentes gobiernos, ha liderado toda la logística del traspaso.

La barrera de Ureña

La Guardia Nacional levantó un muro cerca de la plaza de Sucre que conecta con el puente Francisco de Paula Santander para evitar el ingreso de las donaciones al país. Gases lacrimógenos y proyectiles de goma, fueron usados por los militares para ahuyentar a decenas de personas.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here